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M. J. de LARRA Y EL ROMANTICISMO ESPAÑOL: evolución ideológica.

Si la eclosión del Romanticismo se produjo en España en la década de los 30 (tras la muerte de Fernando VII y la necesidad de la regente Mª Cristiana de pactar con la burguesía contra los levantamientos carlistas) habría que concluir que, en el sentido  cronológico, Larra es un escritor plenamente romántico.

Ahora bien, dentro de su propia biografía el Romanticismo se da de forma bastante tardía: de hecho, no puede hablarse de un Larra romántico hasta 1833 cuando comienza a utilizar el pseudónimo de “Fígaro”). En su evolución personal y periodística se distinguen tres grandes periodos:

1) Comienzos neoclásicos (resultado de su educación “afrancesada”).

2) Actitud típicamente ilustrada hasta 1833 (pero declarándose siempre anti-absolutista).

3) Etapa romántica desde 1833 (muerte de Fernando VII, mayor aperturismo de la corona al liberalismo burgués, desarrollo de la prensa, etc.): “Fígaro”.

Por otra parte, en la vida de Larra se acumulan bastantes elementos típicamente románticos:

·  La relación sentimental que mantuvo de joven con la amante de su propio padre.

·  El muy temprano matrimonio por amor.

·  La ruptura -con cierto escándalo público incluido- del matrimonio.

·  Los intentos por rehacer el matrimonio, acabando siempre en el fracaso.

·  La actitud política: rebeldía, liberalismo progresista, etc.

·  La creencia de que el artista es superior al resto de la sociedad: Larra llegó, desde ese complejo de superioridad, a ser el periodista mejor pagado de España en sus últimos años.

·  El suicidio final, en el que se funden motivos sentimentales e ideológicos.

Larra y el liberalismo burgués

A pesar de su educación afrancesada, neoclásica, Larra asumió la ideología liberal-burguesa desde bastante joven, defendiendo tesis como las libertades civiles, la neutralidad del Estado en la vida política, la oposición radical al absolutismo y a Fernando VII, etc.

Este liberalismo se fue haciendo cada vez más progresista -pequeño burgués- y radical, manifestándose abiertamente con la llegada de Mendizábal al poder en 1836.

1833: Regencia de Mª Cristina

Apoyo de Larra: liberalismo moderado, entre los carlistas y los ra-dicales progresistas.

Moderantismo (+)

Gobierno de Martínez de la Rosa (moderado)

Críticas de Larra por su excesivo moderantismo

Moderantismo (-)

Gob. de Mendizábal (progresista)

Apoyo total de Larra.

Progresismo

Gob. de Istúriz (moderado)

Apoyo de Larra: diputado moderado por Ávila.

 

Moderantismo (-)

Gob. de Calatrava (progresista)

Desengaño político de Larra

Nihilismo

A pesar de esta coherencia ideológica, en la biografía de Larra también se dan hechos contradictorios: el más claro de todos es el de su candidatura y posterior elección como diputado liberal moderado. En efecto, después de criticar duramente -causándole ello graves problemas en los periódicos en los que trabajaba- al gobierno moderado de Istúriz, acabó presentándose a las elecciones como moderado. Tal vez este tipo de contradicciones estén en el origen de su suicidio poco tiempo después.

 

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