LA
RENOVACIÓN NARRATIVA DE LOS AÑOS 60
En
la década de los 60 se producen cambios importantes
en la evolución de la novela española. El origen
de dicho cambio es múltiple:
El agotamiento, a base de una
excesiva repetición de temas y técnicas
narrativas. de la llamada "novela social"
de los años 50.
La puesta en cuestión
generalizada respecto a la creencia de que la
literatura sirva para cambiar las condiciones
socio-económicas de la población en la España
franquista.
El creciente y continuado
desarrollo económico de España durante estos años
hará que los novelistas se planteen la necesidad de
una renovación narrativa que afecte a los temas
tratados y a las técnicas utilizadas.
La flexibilización de las
estructuras del poder franquista posibilitan que los
escritores puedan contactar más fácilmente con el
extranjero y conocer a nuevos novelistas, etc. Otra
consecuencia será la aparición y desarrollo de
diferentes empresas editoriales (sobre todo en
Barcelona) que pueden publicar buena parte de la
literatura extranjera desconocida hasta entonces.
Este
proceso de renovación narrativa durante
los años 60 afecta a los escritores mayores
(Delibes, Cela, Torrente Ballester, etc.) a los de
la "Generación del 50" y se ve reforzado
por la aparición de nuevos novelistas.
En realidad puede decirse que comienza en
1962 con la publicación de Tiempo
de silencio, de Luis Martín Santos y de La ciudad y los perros de M. Vargas Llosa (que fue la novela
ganadora ese año del premio "Biblioteca
Breve").
1)
Tiempo de
silencio fue una novela que demostró en
aquel momento que era posible conjugar el compromiso
social (la crítica a la España franquista) junto
al cuidado por la forma literaria (técnicas
narrativas y procedimientos totalmente nuevos en el
panorama novelesco del momento): fragmentación del
relato, rupturas cronológicas, superomnisciencia
del narrador, parodias, ironía y sarcasmos, monólogo
interior, perspectivismo múltiple, experimentación
lingüística, etc., eran algunos de los rasgos
innovadores de esta novela.
2)
La
ciudad y los perros supuso la entrada en el
panorama narrativo de muchos novelistas procedentes
de Hispanoamérica. Este
proceso, que
culminó en
1967 (con la publicación de 100
años de soledad de Gª Márquez) se ha
conocido
después como el "boom"
de la novela hispanoamericana en España. Lo
cierto es que, desde entonces, el flujo de
novelistas sudamericanos que publican en España no
ha cesado, convirtiéndose en la actualidad en el
sector literario de habla hispana más vivo y
renovador. Desde estos años se dan a conocer Vargas
Llosa, Gª Márquez, Mújica Láinez, J. L. Borges,
J. C. Onetti, J. Rulfo, A. Carpentier, G. Cabrera
Infante, J. Cortázar
En
general, puede decirse que, desde estos años, la
narrativa española evoluciona hacia lo que se ha
llamado "novela
estructural" o "novela
experimental", que podríamos caracterizar
así:
a)
Apartamiento definitivo de la experiencia
realista de las décadas anteriores.
b)
Mayor cuidado en la forma de las novelas y en
el uso del lenguaje: la obra literaria se concibe
como "forma" o estructura lingüística.
c) Aumento en la dificultad de lectura: se exige del lector una
participación y un esfuerzo mucho mayor. Según
algunos críticos, ha llegado "la
hora del lector".
d)
El tema de fondo de estas novelas suele ser
el de la autoafirmación personal: la realidad es
sustituida por mundos autónomos, creados por el
novelista al margen de aquélla. Desde esos mundos
subjetivos el autor intenta dar testimonio de sí
mismo frente a una sociedad que le oprime.
A
este nuevo tipo de novela irán incorporándose
muchos novelistas conocidos desde la inmediata
post-guerra: Gonzalo
Torrente Ballester con Don
Juan, Fragmentos de apocalípsis y, cobre todo, La
saga/fuga de J.B;. Camilo
José Cela con San
Camilo 1936 y Oficio
de tinieblas 5; Miguel
Delibes con Parábola de un náufrago o 5 horas con Mario.
Por
otra parte se incorporan a esta renovación
escritores de la "Generación del medio
siglo" como Juan
Benet con Volverás a Región o
Una meditación; Juan
Marsé con Últimas
tardes con Teresa o La
oscura historia de la prima Montse; Juan
Goytisolo con su trilogía España
sagrada formada por Señas
de identidad, Reivindicación
del conde D. Julián y
Juan
sin tierra. Otros escritores de esta
generación, en cambio, dejan de publicar (Carmen
Martín Gaite, Juan Gª Hortelano, o José M.
Caballero Bonald).
Al
mismo tiempo irán dándose a conocer otros
escritores más jóvenes que desarrollarán lo más
importante de su novelística en los años 70: Germán
Sánchez Espeso, José Mª Guelbenzu, Fco. Umbral,
M. Vázquez Montalbán, etc.
La
tendencia renovadora de estos años se acentúa muchísimo
entre 1968 y 1975, originando un tipo de novela
llamado "anti-novela",
en la que se atenta de modo radical contra los
elementos básicos de la narrativa tradicional: acción,
personajes, espacio/tiempo y narrador. Durante esta
etapa de exagerado experimentalismo se
publicaron novelas próximas a un ridículo
paroxismo. Los títulos de algunos de estos relatos
pueden ser emblemáticos: Heautontimonoumenos,
De vulgary
Zyclón B manifestante, P.Dem.A3.S.,
etc. Puede decirse que desde 1975 la "anti-novela"
deja de interesar por su lectura dificilísima y,
normalmente, aburrida.
LA
NOVELA ESPAÑOLA DESDE 1975
Durante
los años 70 se dan a conocer en España unos
novelistas que forman una generación llamada por la
crítica de diferentes formas: "Generación de
la dictadura" (son los últimos años del
sistema franquista), "Generación del 66"
(promulgación de la Ley de Prensa e imprenta de
Fraga Iribarne, "Generación del 75"
(comienzos de la llamada 'transición democrática'
o "Generación del 68" (mayo francés del
68). Independientemente de su denominación, se
trata de un grupo de escritores que:
a)
Aparecen en los últimos años de la llamada
"novela estructural" de los años 60.
b)
Pertenecen a la última generación crecida y
educada en el franquismo.
c)
No han vivido la guerra civil ni buena parte de la
post-guerra.
d)
Han recibido una educación universitaria.
e)
Son abiertamente críticos respecto al sistema
franquista.
f)
Sienten una fuerte atracción por la literatura española
del exilio. la europea e hispanoamericana del
momento.
g)
No tienen prácticamente ningún problema con la
censura, pues ésta ya casi ha desaparecido en los años
70.
h)
Escriben también en gallego y en catalán (no tanto
en euskera).
Algunos
de sus integrantes son: Álvaro Pombo, Germán Sánchez
Espeso, José A. Gabriel y Galán, Jesús Torbado,
Lourdes Ortiz, Eduardo Mendoza, José Mª Guelbenzu,
Eduardo Alonso, Félix de Azúa, J.J. Millás, J.J.
Armas Marcelo, Vte. Molina Foix, Soledad Puértolas,
Adelaida García Morales,
etc.
Con
la llegada de la democracia parte de la crítica
literaria esperaba que se produjese una revolución
total en la literatura española, pero no ha sido así.
En todo caso, después de 1975 se ha producido una
evolución en el gusto de los lectores y, sobre
todo, se ha convertido a la novela en un elemento más
de consumo ('best-sellers', etc.)
La
narrativa ha estrechado sus lazos con los medios
audiovisuales (cine, vídeo y TV) hasta tal extremo
que puede decirse que la novela es hoy una forma
dependiente de éstos: éxito de versiones
cinematográficas basadas en novelas. Muchas veces
incluso se da a conocer la novela una vez se ha
conocido el éxito de una película, por ejemplo.
En
cuanto a los novelistas, puede decirse que en la
actualidad conviven:
a)
Novelistas importantes de toda la posguerra: Delibes,
Cela y Torrente Ballester sobre todo.
b)
Algunos novelistas de la "Generación del
50": Juan Goytisolo, Juan Marsé, Carmen Martín
Gaite, etc.
c)
Los novelistas del 75, que siguen publicando en su
mayoría.
d)
Nuevos escritores dados a conocer ya después del
franquismo: Manuel Vicent, Julio Llamazares, Javier
Marías, Luis Mateo Díez, Rosa Montero, Jesús
Ferrero, A. Muñoz Molina, Paloma Díaz-Más, Luis
Landero etc.
Tal
vez la tónica dominante de estos años ha sido el abandono
progresivo del experimentalismo típico de los
60, volviéndose por lo general a la novela
de corte tradicional caracterizada por los
elementos clásicos.
Se
registra, además, un gran auge de los premios de
novela, fenómeno relacionado con las editoriales y
su afán por editar libros que produzcan beneficios
económicos (el libro como negocio).: junto al ya
histórico Premio Nadal hay muchos otros como el
Planeta, el Ateneo de Sevilla, etc., con atractivas
dotaciones económicas para los narradores.
Temáticamente,
el panorama no puede ser más variado:
Novelas políticas y eróticas
desde los primeros años después del franquismo
(colección "La sonrisa vertical", Autobiografía
de Federico Sánchez, Autobiografía
del general Franco, etc.).
Metanovelas
(El
desorden de tu nombre, etc.).
Novelas líricas -a modo de poemas- (La
isla de los jacintos cortados, Dafne
y ensueños, Mazurca
para dos muertos, La
lluvia amarilla, Saúl
ante Samuel, etc.).
Novelas
históricas (Opium, Extramuros,
El insomnio
de una noche de invierno, Herrumbrosas
lanzas, La
ciudad de los prodigios, etc.).
Novela negra (la serie "Carvalho",. El aire de un crimen, El
invierno en Lisboa, Beltenebros,
etc.).
Crónicas y biografías noveladas (Luz de la memoria, El
río de la luna, Historia
de un idiota contada por él mismo, Coto
vedado, etc.), etc.
En
general se ha evolucionado hacia una novela que ha
ido perdiendo, desde 1975, toda implicación ética,
política o social.
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