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LA
"POESÍA SOCIAL"
DE LOS AÑOS 50
1944
fue un año clave en la evolución de la poesía
española de post-guerra: el de publicación de Sombra
del paraíso
de Vte. Aleixandre e Hijos de la ira de Dámaso Alonso (dos destacados poetas de
la "Generación del 27" que desde el fin
de la guerra civil habían permanecido en lo que se
llama "exilio interior"). Dichos libros
fueron con el tiempo punto de referencia fundamental
en los inicios de muchos poetas futuros de los años
50 y 60. Pero, en el año de su publicación,
suponen una ruptura con la poesía
"arraigada", formalista y tradicional de
los poetas falangistas de la "Generación del
36". En esta ruptura colaboraron, desde puntos
de vistas diferentes, las revistas de poesía que
aparecen por estos años: Corcel
(Valencia), Espadaña
(León), Postismo,
Proel y La isla de
los ratones (Santander), Poesía,
Cántico
(Córdoba), etc.
En
1943, por otra parte, nace la colección de poesía "Adonais",
que servirá de vehículo para la publicación de
los poetas que no encontraron cauce en las
revistas de poesía. Además, en ella se traduce a
Verlaine, Withman, Byron, Eliot, Keats, Rimbaud,
Shelley, etc.
En
la revista Espadaña
(León, 1944-1951)) tiene lugar la aparición
conjunta de unos jóvenes poetas -llamados "tremendistas"
o "desarraigados"
enfrentados los
"garcilasistas" (o "arraigados").
Espadaña
es el vehículo de los tremendistas: Victoriano Crémer,
Eugenio de Nora, Carlos Bousoño, José Hierro, Blas
de Otero, Gabriel Celaya, Vicente Gaos, Ramón de
Garciasol, etc. Son los llamados "poetas
desarraigados", según Dámaso Alonso.
En
la evolución de estos nuevos poetas hay un notable
cambio de actitud hacia 1950: de la poesía de corte
existencialista que les caracteriza en los años 40
evolucionan, por lo general, hacia un nuevo tipo de
poesía menos filosófico y más concreto, menos
angustiado y más solidario con los demás: lo que
se conoce desde entonces como "poesía
social" (término acuñado por Leopoldo de
Luis en la antología que sobre estos poetas realizó
en 1965).
1952
es, en este sentido, el año en que estos poetas
aparecen conjuntamente en la antología de Francisco
Ribes Antología
consultada de la poesía española. Es la época
en que el "realismo"
se erige en tendencia dominante en la literatura
española del momento (tendencia que seguirá
dominando, con varias matizaciones en los 60). En
dicha antología se recogen las diversas
concepciones que los "poetas sociales"
tienen de la poesía:
Otero, Celaya, Nora, Hierro y
otros conciben la poesía como instrumento para cambiar el
mundo (una poesía vinculada al tiempo histórico
y destinada a la mayoría, enfrentada a la poesía
esteticista de los años anteriores).
Bousoño, Gaos y Valverde
conciben la
poesía como comunicación .
Si los primeros tienen como referente la realidad
exterior, histórica, los segundos una realidad
interior, íntima.
Sus ideas literarias, pues, no son uniformes,
compartidas por todos: así, hablan de
"social-realismo", "poesía cívica",
"poesía militante". "poesía crítica",
"poesía comprometida", "realismo crítico",
etc. Per en conjunto se les puede caracterizar
porque:
El poeta se siente uno más entre los hombres.
La experiencia
real es enfocada de una óptica
histórico-narrativa.
Reivindican de la función comunicativa del lenguaje poético: lenguaje coloquial y
directo.
El objeto y destinatario del
poema se desplaza "a
la inmensa mayoría": tendencia marcada a
confundir "público" (lectores) y
"pueblo".
El compromiso
cívico con la sociedad del presente es una
obligación para el escritor: voluntad de cambiar la
realidad social "concienciando" al público
de la necesidad de dicho cambio.
Dan entrada (con el retraso
habitual en España) a diversas tendencias estéticas
europeas: el neorrealismo, el existencialismo, etc.
Formalmente, son innovadores, anti-tradicionales
uso del "collage", el verso libre (Otero y
Hierro sobre todo), etc...
El "tema
de España" se convierte en una constante: Que trata de España (Otero), Cantos íberos (Celaya), España,
pasión de vida (Nora), Canto
a España (Hierro),
Dios sobre España (Bousoño),
Tierras de España (Garciasol), libros
que conectan con España en el corazón del poeta chileno Pablo Neruda y España,
aparta de mí esta cáliz de César Vallejo.
Los poetas sociales tienen numerosos puntos de
contacto con la poesía publicada en la revista Caballo
verde para la poesía que Neruda fundara antes de la guerra civil.
Algunos
estudiosos dividen temáticamente la poesía social
se subdivide en tres direcciones básicas: la poesía social y política, la poesía
histórica y la poesía
existencial(ista) (quasi-religiosa, de angustia
metafísica, etc.). En definitiva, las tres
direcciones se explican a partir del trasfondo último
de la generación de la poesía social: no ya el "yo" (como en la generación del 27), sino el "yo-en-el-mundo"
(el "hombre entre la gente", el "el
individuo como miembro de una colectividad").
Este es el cambio fundamental operado en la poesía
española tras la postguerra. Cambio iniciado en los
tiempos (década de los 40 y 50) de la "poesía
social".
Una
cuestión se plantea la crítica desde hace años: ¿consiguieron
estos poetas su propósito de ser
"populares"?. Pocas -y cortas- ediciones
por una parte, escasez de público lector por otra,
hacen pensar en un fracaso final. Fracaso diluido en
parte cuando, años después (los 60 y 70), Raimon,
Labordeta, etc., musican diversos textos de estos
autores en una época en que los acontecimientos políticos
convierten a estos canto-autores en artistas de éxito
relativo.
LA
GENERACIÓN
DE LOS AÑOS
60
Desde
finales de los 50 se da a conocer un grupo de poetas
nuevos en España. En principio, no se supo ver su
importancia por utilizar un lenguaje y temática
aparentemente semejante al de la "poesía
social" típica de los 50. Muchos de estos
poetas se vieron impulsados desde los premios
"Adonais", pero no se les reconoció como
diferentes de la "poesía social" hasta
después de 1960, con la publicación de dos antologías:
Poesía última,
de Francisco Ribes (1960) y
Antología de la nueva poesía española,
de José Batlló (1968). Sólo entonces comenzó a
hablarse de una nueva generación de poetas con un
lenguaje innovador, diferente del de los
"poetas sociales". Sus integrantes son
Carlos Barral, José Manuel Caballero Bonald, Joaquín
Marco, José Agustín Goytisolo, Manuel Mantero,
Francisco Brines, Ángel González, Claudio Rodríguez,
José Ángel Valente, Francisco Gil de Biedma, etc.
Si
el final de los 50 fue la época de aparición de la
generación, la década de los 60 fue la de su
apogeo, (especialmente los años 1965 y 1966).
Entonces se publican los libros clave de estos
poetas: Alianza
y condena de Claudio Rodríguez, Palabra
sobre palabra de Ángel González, Palabras
en la oscuridad de F. Brines. La
memoria y los signos de J.A. Valente y Moralidades de Gil de Biedma.
El
año 1971 (se publica la antología Nueve
novísimos poetas españoles de Castellet)
marca la decadencia de esta generación.
Sus
características más notables son:
En líneas generales, se trata
de un grupo de poetas que
niegan la concepción utilitarista de la poesía
que se vino practicando en los años anteriores y
devuelven parte de su importancia a los elementos
formales y al lenguaje
del poema.
Frente a los "poetas
sociales" de los 50, para la "gen. de los
60", la poesía no es tanto comunicación como descubrimiento
y conocimiento de la realidad. El poeta se
conoce más a sí mismo con el poema, el lector
descubre nuevas experiencias que enriquecen sus
horizontes espirituales. Concepción de la poesía,
pues, como revelación
de un aspecto de la realidad para el cual no hay más
vía de acceso que el conocimiento
poético. La poesía será, en último término,
el único modo de acceder a la realidad o de
inventar una nueva realidad.
Vuelven a la poesía los temas clásicos: el tiempo, la vida, la existencia, etc., que dan un
tono moral a este nuevo tipo de poesía. Sobre
las formas y materiales argumentales tradicionales o
cotidianos se intentará levantar una nueva
perspectiva, darles una nueva significación moral y ética.
Aparición
del fenómeno intertextual en la poesía. Muchos
de los poemas de esta época aluden a otros textos y
autores anteriores. Otros poemas aluden a su propio
proceso de creación, implicando
al lector. Así, si el poeta se preocupa por
encontrar significados nuevos, el lector no será
algo pasivo, sino que también entra en el
descubrimiento y conocimiento poemático.
Decidido énfasis en los temas personales y acontecimientos
concretos: relaciones amorosas pasadas y
recuerdos varios sobre todo tratados con un lenguaje
corriente, aparentemente vulgar. Dichos materiales
argumentales suelen tener una trascendencia
importante, convirtiéndose en apoyos
para tratar temas más amplios: el tiempo, la
muerte, la integridad humana, etc. El poema se
convierte, así, en un discurso
individual dotado de resonancias colectivas y metafísicas,
evitando siempre el didactismo de la "poesía
social".
Como los "poetas
sociales", los de la "generación de los
60" usan un
lenguaje moderno y coloquial, pero evitan caer
en las expresiones trilladas y tópicas. Preocupación
por la innovación
y la originalidad.
Como generación poética, la
de los 60 se caracteriza por estar formada por unos
escritores que nacieron inmediatamente antes de la
guerra civil. La
guerra es, pues, un recuerdo confuso de la infancia
o primera juventud. Es un grupo que carece de
"líder" alguno.
Concepción básica del poema
como un "texto
abierto" a diferentes y sucesivas
interpretaciones. El poema ya no es un conglomerado
de significados estables ("poesía
social") e intención didáctica. El poema como
acto de descubrimiento(s) cambiantes por parte del
poeta y del lector.
Las
innovaciones de esta generación respecto a la
"poesía social" de los 50 son, en
esquema, éstas:
En la relación "YO - SOCIEDAD" la poesía social enfatiza el segundo término,
lo contrario a lo que sucede en la Generación de
los años 60.
Rechazo de la expresión de la
intimidad (del poema amoroso, por ejemplo) en los
poetas sociales. En cambio, en los 60, Brines o Gil
de Biedma dedican parte de sus obras a esta temática.
Frente a la sugerencia y el
irracionalismo anterior a la guerra civil, el logicismo
y la explicitación como consecuencia de la vocación
mayoritaria de la "poesía social". La
generación de los 60 supone una atenuación de tal
vocación, aunque no desaparece del todo.
Uso de un lenguaje colectivo en
los poetas sociales: "ser
entendido por todos". Se atenúa con la
generación de los 60.
El lenguaje aspira a dar la "impresión de vulgaridad" (sólo la impresión, aunque,
muchas veces, esa impresión es una triste realidad):
"no hay tiempo para la belleza" dicen los poetas sociales.
El concepto de estilo personal es reivindicado, en
cambio, por la generación de los 60, aunque
rehuyendo toda exageración en este sentido.
Desaparición
de la rima y del ritmo. Los versos más
utilizados por la poesía social son los endecasílabos,
alejandrinos, heptasílabos, pentasílabos y octosílabos.
La generación de los 60 continúa plenamente estas
tendencias.
Narratividad
del poema: se parte siempre de una anécdota
inicial. Tal anécdota, en la gen. del 60, sólo es
un pretexto inicial para la exposición de la
subjetividad (como en Kavafis y Cernuda).
Trasfondo
ético de la poesía social (que continúa en la
generación de los 60). Preferencia por los temas
políticos, sociales y de conducta humana. Pero,
lo que antes es poesía social, en los 60 se convierte
en "poesía crítica" (el poeta que se
avergüenza de su condición burguesa en la España
de post-guerra, la auto-acusación
biográfica - no social-).
Poesía
moralista y satírica. La sátira social se
convierte, en los 60, en sátira individualizada, no
colectiva como en los poetas sociales. Mayor sentido
del humor (ironía, etc.) en los 60.
POESÍA
ESPAÑOLA
DE
LOS AÑOS 70:
LOS "NOVÍSIMOS"
Guillermo
Carnero, Antonio Colinas, Pere Gimferrer, Manuel Vázquez
Montalbán, Félix de Azúa, A. Martínez Carrión,
Luís Antonio de Villena y Jenaro Talens son algunos
de los integrantes de este grupo. Se trata de la
primera generación de poetas que no se relaciona
para nada con la guerra civil: ni participó en ella
(como los "poetas sociales") ni es un
borroso recuerdo de infancia (generación de los
60). Por otro lado, se dan a conocer cuando el
franquismo está en sus postrimerías (comienzos de
los 70).
La
denominación colectiva de "Novísimos"
es la más conocida, dado que se dieron a conocer en
una antología preparada por José Mª Castellet
titulada Nueve
novísimos, aunque también se les conoce
como "Poetas Venecianos", "del mayo
del 68", "de la marginación", etc.
Si
en los años 50 (poesía social) el poeta mira y
habla del mundo olvidando su individualidad (se
siente uno más entre los hombres) y en los años 60
los poetas comienzan a hablar de sí mismos pero sin
olvidar la realidad, en los 70 se recuperará
definitivamente la conciencia que el poeta tiene de
sí mismo. En esta época reaparece el
"tema del YO" y se acentúa el tono
individualista del lenguaje poético.
El
poeta, consciente de su individualidad, se
autoconcibe como algo más que un mero elemento
dentro del sistema social. La sociedad es vista por
ellos como un engranaje anulador de la
individualidad:
"YO frente al MUNDO".
El
contexto social de estos años está también
marcado por este creciente individualismo: los 70
son los años, por ejemplo, de nacimiento del
ecologismo (frente a la sociedad industrial), los
hyppies y el naturismo, las drogas,
el auge de todo tipo de minorías
(homosexuales, objetores de conciencia, feminismo
radical, nacionalismos), etc.
Para
estos poetas, hablar del YO en los poemas es
expresar su rechazo ante la sociedad de la época,
el utilitarismo, la racionalidad como valor supremo,
etc. En esa medida, el poema es siempre la expresión
de una AUTOMARGINACIÓN voluntaria, premeditada. Se rechazan, así todas
las convenciones sociales (matrimonio, familia,
educación, formas clásicas de vestir...) políticas
(el "Estado", instituciones, partidos políticos,
etc.)...
La
concepción que los Novísimos tienen de la poesía
se fundamenta en:
Creer que la razón no sirve
para conocer (toda) la realidad.
Creer que el lenguaje no sirve,
tampoco, para expresar de modo coherente, la
percepción que cada individuo tiene de esa
realidad.
Creer que el poema (el objeto
artístico en general) es la expresión de la
experiencia que un individuo tiene de la realidad:
por ejemplo, cuando recordamos el pasado, lo hacemos
de forma fragmentaria o simplemente falsa.
El
arte (la poesía) es vista por
ellos como
una mentira. El poema inventa su referente. y éste
poco tiene que ver con la realidad. Si hablo en un
poema de una ciudad que visité en el pasado, esa
ciudad de la que hablo poco tendrá
que ver, seguramente, con la realidad.
De
ahí las dos grandes características de la poesía
de los "Novísimos":
Puesto
que escribir un poema es construir una ilusión, una
mentira, esa ficcionalidad del poema se convierte en
el tema del poema. La poesía de los "Novísimos"
se convierte en METAPOESÍA,
puesto que el poema habla de si mismo.
Si
el poema no pretende hablar de la realidad ni crear
una ilusión de realidad (verosimilitud), sin del
carácter ficticio, falso, del arte, les interesa
hablaren sus creaciones de todo aquello que
expresamente es artístico: objetos bellos, épocas
refinadas, elementos decorativos, tópicos
literarios, obras de arte, etc. El ESTETICISMO
es, pues, otro de los elementos fundamentales de
la poesía de este grupo generacional.
Otras
características importantes son: uso del verso
libre, reivindicación del surrealismo (Lora,
Cernuda, Hölderlin, etc.), uso de la sugerencia (A.
Machado), tema del "tempus fugit" o decadentismo (el tiempo, que al pasar convierte lo bello en feo, la
vida en muerte: Venecia es, para ellos, todo un símbolo
de ello), uso de la técnica del "collage"
(fragmentarismo) a veces, etc.
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